Ética Empresarial: Lecciones del Pasado y el Futuro con la IA
A lo largo de la historia, hay ejemplos que nos muestran cómo las decisiones que tomamos pueden tener consecuencias que ni imaginamos.
Les voy a contar la historia de gente detestable. Uno de esos es Fritz Haber, un químico alemán que hizo algo que cambió el mundo para bien y para mal. Por un lado, creó un proceso para fabricar fertilizantes que ayudó a alimentar a millones de personas. Pero, durante la Primera Guerra Mundial, también desarrolló gases tóxicos que se usaron como armas en las trincheras.
La primera y triste consecuencia fue que su esposa Clara, también química, estaba tan en contra de lo que él hizo que se suicidó usando la pistola de Fritz. Años después, Haber ayudó a crear el Zyklon A, un químico que, con modificaciones, terminó siendo usado en los campos de exterminio nazis. La segunda consecuencia e irónico es que él mismo, por ser judío, fue obligado a huir de Alemania en 1934, mientras que parte de su familia fue asesinada usando el Zyklon B, un derivado del producto que ayudó a crear.
Otro ejemplo de gente detestable es el de Bruno Tesch y sus compañeros de trabajo. Ellos fueron acusados de haber suministrado Zyklon B para los campos de concentración. Uno de ellos, Joachim Hans Drosihn, fue absuelto porque no se pudo probar que sabía lo que estaba pasando, pero Tesch y otro compañero fueron condenados a muerte. Las decisiones que tomaron en su empresa les costaron la vida.
Este tipo de historias nos hacen pensar en las consecuencias de nuestros actos, sobre todo cuando se trata de negocios. Y hoy, con la inteligencia artificial (IA) avanzando a toda velocidad, estamos enfrentando dilemas parecidos. La IA tiene el potencial de cambiar el mundo para bien, pero también puede tener consecuencias oscuras si no somos cuidadosos.
Entonces, qué pasa con la IA?
Las decisiones que tomamos ahora pueden tener un impacto enorme en el futuro, como pasó en estos casos históricos. El uso de la IA para vigilancia, en la guerra, o incluso para eliminar trabajos, plantea muchas preguntas éticas. Si no pensamos bien en lo que estamos haciendo, podríamos estar lamentándonos dentro de unas décadas, como ocurrió con estas figuras del pasado.